domingo, 16 de diciembre de 2012
Pasos en el camino
Hay empates que si sumaran tres puntos parecerían victorias. La suerte no siempre premia a quien hace más méritos, pero quien hace más méritos, en este caso la Unión Deportiva luchando medio partido con un hombre menos por expulsión de Murillo, queda más satisfecho con el empate, aun cuando en el último minuto Vitolo tuvo un mano a mano con el portero contrario que casi roza la épica de una victoria. Seguimos invictos, en este caso empatando a cero fuera de casa ante el Recreativo de Huelva. Pudo haber ganado cualquiera de los dos equipos, y hay que reconocer que si no hubiera sido por Barbosa y por los postes ahora mismo estaríamos escribiendo la crónica de una derrota. Pero ya hemos dicho muchas veces que en el fútbol, como en la vida, también juegan el azar y esos inesperados milagros que desmontan todas las lógicas. Lo que sí se mantiene es la solvencia y la credibilidad de un conjunto que sigue teniendo a tiro de piedra el ascenso. Si vamos ganando en casa y empatando fuera nos iremos encaramando poco a poco al sueño que todos ansiamos. Y no hay que olvidar que el conjunto amarillo acumulaba el esfuerzo del partido contra el Betis el pasado jueves. La suerte casi siempre es de quien se la trabaja pacientemente sin pretender adelantar los pasos que precisan todos los logros que valen la pena. La Unión Deportiva Las Palmas ha dado hoy otro de esos pasos. Queda mucho camino por delante, pero quien anda seguro de sí mismo acaba llegando a alguna parte.
sábado, 8 de diciembre de 2012
Cuando el fútbol se convierte en una fiesta
No vivimos tiempos felices. Por eso, cuando un balón logra que esbocemos una sonrisa de satisfacción, agradecemos todavía más la existencia del fútbol y de todo lo que puede dar de sí cuando coinciden la victoria y el buen juego. Yo creo que desde hoy (contundente triunfo por cuatro a cero ante el Huesca) nadie duda que lo de la Unión Deportiva va en serio. Se sabía que se iba a ganar antes de haber ganado, y además que esa victoria sería por varios goles. Son sensaciones, energías, presentimientos, lo podemos llamar de mil maneras, pero en el estadio se respiraba esa euforia desde que vimos los dos o tres primeros pases del equipo amarillo. Y quiero insistir en la palabra equipo y en la palabra entrenador. Lobera ha logrado armar un conjunto que a medida que pasan las jornadas se muestra más ambicioso, más seguro de sí mismo y más comprometido con su afición y con su sistema de juego. No le veo más limite que las próximas victorias. Hay mucho talento buscando lo mismo, y quien busca, teniendo además todo lo necesario para que esa búsqueda sea perfecta, habitualmente encuentra. Creo que fue en la primera entrada del blog en esta temporada cuando hablé de la intención. Somos lo que nos proponemos. Y este equipo se ha propuesto ganar y ascender de categoría. Queda mucha temporada por delante, pero ahora mismo cualquiera de nosotros avalaría esos propósitos. Hoy el fútbol volvió a ser una fiesta. De eso se trata, de soñar y de divertirnos. Y de seguir jugando a ser felices.
sábado, 24 de noviembre de 2012
Vitolo
Le estábamos esperando. Víctor Machín se ha creído hoy a Vitolo. Si se lo sigue creyendo no habrá quien pare a la Unión Deportiva. Y en esa creencia del genio que es tiene mucho que ver un entrenador que, como buen conocedor del fútbol de alta escuela, no le ha retirado la confianza ni un solo día. Porque Lobera sabe que en la vida, y no digamos en este deporte tan cambiante, es esa confianza la que mueve montañas y termina marcando los goles y las diferencias. Pero la mejor noticia del día no es el tres a cero ni que esos tantos tengan la firma del canterano. Lo mejor es el equipo, el conjunto, el empaque que está demostrando la Unión Deportiva sobre el césped. Cada día refrendo un poco más mi optimismo. El trabajo de Lobera, y la personalidad de quienes decidieron ratificarlo cuando no acompañaban los resultados, se ve premiada con una escalada clasificatoria que nos deja a las puertas de la promoción. Y además venimos de abajo, de donde se aprende de errores si uno tiene la humildad de recomponer lo que no está saliendo bien. No tenemos que volvernos locos, pero este equipo huele a Primera. Y Vitolo, si sigue creyéndose Vitolo, llegará donde le dé la gana. Es un jugadorazo. Si se lo cree sus sueños no tendrán límite alguno.
sábado, 17 de noviembre de 2012
Intensidad
Si te acostumbras a ganar siempre te olvidas de que cuando lo haces otros están perdiendo. También corres el riesgo de no valorar la suerte y el mérito de esas victorias. Hoy nos hemos dado cuenta de lo difícil que es ganar en Segunda División. Casi todos los partidos son una moneda al aire. Puedes perder, ganar o empatar con cualquiera, y a poco que te falle la concentración te ocurre lo que le pasó a Las Palmas hoy con el gol del empate del Xérez. Al margen de ese error, el resultado de hoy en el Gran Canaria es un salómico guarismo de lo que vimos en el terreno de juego. No hay mucho que contar de este encuentro. Dos buenos equipos frente a frente y un conjunto amarillo que echará de menos a David González. No había frescura ni imaginación en el centro del campo. No sé qué sucede con Tyrone o si se piensa fichar a alguien para suplir al fantasista amarillo que no podrá jugar hasta el mes de abril, pero si no lo hacemos creo que tendremos que cambiar cuanto antes el estilismo por el mono de trabajo. No le podemos pedir a Nauzet que juegue como si fuera Xavi Hernández. Lo podrá hacer puntualmente, pero su posición está en la banda, en esos extremos del terreno en donde siempre ha sabido moverse magistralmente tirando de recortes eléctricos y de un toque de balón que le permite poner el esférico donde le venga en gana. No sucede nada por este empate. Claro que nos hubiera gustado ganar; también al otro equipo. Ahora viene el Córdoba la semana que viene. Y eso es lo bueno que tiene el fútbol, la meta inmediata que permite dejar atrás los pequeños sueños que se quiebran de vez cuando en noventa minutos.
domingo, 11 de noviembre de 2012
Confianza
La confianza abre puertas, rehace sueños y logra imposibles. En el fútbol también otorga triunfos. La Unión Deportiva Las Palmas es ahora mismo un equipo con confianza, y parece que no, pero esa confianza atrae incluso a la suerte, o mejor aún, ahuyenta los malos farios y las desgracias. Vale que hay que entrenar toda la semana, que hay que plantear los partidos y que hay que meter los goles; pero sin esa confianza todo acaba resultando baldío. Un entrenador, en este caso Sergio Lobera, ha de ser el encargado de que toda la plantilla crea en lo que está haciendo y, sobre todo, de que no se venga abajo cuando la suerte, esa veleidosa sensación que va y viene cambiando los estados de ánimo, no nos sea propicia. Ahora mismo Las Palmas es un equipo con confianza y al mismo tiempo con un plantel de jugadores de gran calidad. Esa combinación nos va a dar muchas satisfacciones en los próximos meses. Disculpen mi tendencia al optimismo, pero solo viendo cómo ha ido cambiando el fútbol en las botas de Nauzet Alemán uno tiene todo el derecho del mundo a esperar lo que llevamos años ansiando los aficionados amarillos. Hay equipo, entrenador, afición, confianza y suerte. Todo lo demás es sueño. Y los sueños, a veces, aparecen donde menos los espera uno, o cuando ya parecía que no podían cumplirse como los habíamos imaginado. El triunfo de hoy ante el Hércules confirma lo que ya veíamos venir desde hacía varias semanas. La vida, como el fútbol, nos es más que un carrusel de sorpresas, un guión que se reescribe cada vez que alguien termina creyendo en lo que hace.
domingo, 4 de noviembre de 2012
Guerrero
Quien ha estado alguna vez delante de un portero sabe lo pequeña que se vuelve siempre la portería en el momento crucial del remate. La figura del arquero se va acrecentando a medida que el atacante trata de buscar en unas milésimas de segundo el espacio por el que meter el balón entre los tres palos. Casi siempre lo que vislumbra en su mente se acaba pareciendo poco a lo que hace, o no golpea correctamente, o le sale el disparo desviado, o el portero se convierte en un gran pulpo que no deja pasar ni una corriente de aire hacia su portería. Otras veces aparece un defensa y le roba la pelota, o los nervios le juegan una mala pasada y es capaz de disparar al aire o de mandar el esférico al banderín de córner. Parece fácil marcar los goles cuando vemos el partido desde la tribuna, pero hay que estar en el césped, en ese momento en el que solo unos pocos elegidos tienen la capacidad de decidir y de cambiar el rumbo de los encuentros y el ánimo de los aficionados.
Uno de esos rematadores decisivos es Javi Guerrero, y el gol que le marcó hoy a la Ponferradina define lo que es un delantero centro, un rematador, un killer, un matador o como quieran llamar a esa especie cada día más en extinción que te hace subir al séptimo cielo encontrando ese hueco que los demás ni siquiera atisban en la portería contraria. Hay delanteros que viven rachas, y otros que están con el santo de cara un par de jornadas; pero con el tiempo no hay rematador que no quede en evidencia si no ha nacido para esa suerte tan despiadada con quien no la domina. Han sido muchos los partidos que ha ganado Las Palmas gracias a ese instinto goleador y a la responsabilidad profesional añadida de un jugador que debería ser llevado a todos los equipos de la cantera como ejemplo de lo que tiene ser un buen futbolista. La Segunda es una categoría en la que en cualquier momento caes al entresuelo y en donde nadie te regala absolutamente nada. Ahora contamos con la suerte que nos faltó en los primeros partidos, pero esa suerte también tiene mucho de Guerrero: control en el área con dos toques entre un mar de piernas, y luego la búsqueda del hueco para colar el balón por la mismísima escuadra, justo por ese lugar en el que los goles parecen todavía más importantes y más grandiosos de lo que realmente son.
lunes, 22 de octubre de 2012
Paso a paso
Hay momentos en la vida en que necesitamos la satisfacción de alguna victoria para volver a remontar el vuelo. En el fútbol esa necesidad se vuelve aún más perentoria. Por eso el triunfo de ayer contra el Sabadell es tan importante para la Unión Deportiva Las Palmas. Y además tiene más trascendencia por cómo se consiguió, con un jugador menos el último tramo del partido, con una dura prórroga tres días antes y manteniendo el espíritu competitivo y solidario hasta el último minuto. También jugó la afición, que supo alentar cuando vio que todo se podía venir abajo. Esta vez no nos traicionó la suerte. Como en casi todos los partidos nos falló la puntería (en este caso por el acierto y las grandes paradas del portero visitante, el grancanario Nauzet Pérez) y no concretamos varias ocasiones clarísimas; pero al contrario que en otros partidos no recibimos ningún gol en contra. Esa es una gran noticia. Y también lo es el compromiso que transmite la plantilla hacia su entrenador y hacia los colores que representa. Seguimos en puestos de descenso, pero, si todo discurre como ayer, en un par de partidos estaremos remontando puestos en la clasificación. Creo que lo mejor no es plantear sueños sino ir poco a poco tratando de sumar puntos y de jugar cada vez mejor. Todo lo demás irá llegando.
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